12 Observando y Asesorando el Desarrollo Cognitivo: Lenguaje y la Lecto-Escritura

Irma Gonzalez Cuadros

Escribiendo en una clase de Segundo Grado: Escuela Publica
Imagen 12.1 Escribiendo en una clase de Segundo Grado

Los pequeños están más interesados en cómo funciona el lenguaje, que en cómo se forma. Las primeras palabras que dice, lee y escribe un niño [o una niña], son aquellas que tienen significado y uso en su vida diaria, como los nombres de las personas en su familia, los nombres de las comidas, y los letreros que se encuentra en el camino; Una vez que aprende cómo funciona el lenguaje, entonces el niño comienza a interesarse en las formas de las letras y sus sonidos. Finalmente, los niños aprenden las reglas de la escritura. Esto es reconocimiento de que los signos de puntuación tienen un propósito al leer y escribir, y que los espacios marcan letras y palabras y que las palabras se escriben y se leen de izquierda a derecha.

– Frank Smith (1971)

Introducción

El área de Lenguaje y Lecto-Escritura (LLD) evalúa el progreso de todos los niños y las niñas en el desarrollo de habilidades lingüísticas y de aprendizaje de base. Estas habilidades pueden demostrarse en cualquier idioma y en cualquier modo de comunicación. Las habilidades del Idioma y lectoescritura en el idioma materno de un niño o niña forman las bases para aprender inglés. Por lo tanto, los niños que aprenden en dos idiomas pueden demostrar conocimientos y habilidades en su idioma materno, en inglés o en ambos idiomas. Se deben completar las medidas LLD de todos los bebés, niños pequeños y niños en edad preescolar, incluyendo aquellos que aprenden en dos idiomas (DRDP 2015).

Cada centro de cuidado infantil tiene un grupo único de niños, niñas y de adultos. Cada uno de ellos viene de un medio ambiente social diferente, sin embargo, cada niño debe ser ayudado a obtener:

  • Confianza en su habilidad de usar su lenguaje con otros.
  • Gusto de pasar tiempo en experiencias de conversación, en juegos y en grupos.
  • Aceptar la idea de que hay otros que hablan diferente.
  • Un interés fuerte en buscar el significado de nuevas palabras.

Desarrollo del Lenguaje

Si partimos de la definición de lenguaje dada anteriormente, no podríamos llamar “lenguaje” a ninguna de las manifestaciones del recién nacido. Por lo tanto, esta etapa la consideraremos como “prelingüística” y durará, hasta el final de las reacciones circulares secundarias de Piaget (entre las tres primeras etapas de la fase sensorio-motriz).

Sabemos bien que el niño o niña ya oye desde antes de nacer. Pero es evidente que, si bien oye, no le otorga a lo audible un significado determinado. Durante los primeros meses, la percepción resulta evidente, pero no así el significado de lo percibido.

Es recién entre los ocho y los nueve meses de vida después del nacimiento que el niño comienza las imitaciones del mundo sonoro que lo rodea y su primera atención la dirige hacia sus propias emisiones sonoras que para esa época son silábicas. Durante los ocho primeros meses va a existir un continuo reaccionar reflejo frente a estímulos táctiles, kinestésicos, auditivos, y visuales. Va a existir también una evolución en la postura y en el movimiento voluntario y todo esto va a ir dejando una experiencia concreta del propio cuerpo y del mundo circundante que debe ser aceptada como una condición necesaria para la aparición del habla.

Entre los nueve y 18 meses, el niño o niña demuestra atención y respuesta ante su nombre, en el décimo mes comprende o parece comprender significaciones convencionales de “no” y de “mamá,” y si bien en un principio la significación que el niño le otorga a algunas palabras como “mamá,” no es la misma que le otorga el adulto. A esta edad también imita al adulto. Repite sonidos y sílabas después del adulto.

Hacia los once meses comienza el empleo de palabras sencillas con un significado preciso. Algunas palabras adquieren un carácter general. Por ejemplo: ante la pregunta ¿dónde está el carro? El niño o la niña busca cualquier juguete.

Alrededor de los 12 meses ya el niño o niña es capaz de realizar acciones motrices bajo la sugestión de órdenes dichas oralmente: el dame y toma serán las primeras acciones de contenido verbal transitivo que llegará a captar. También, imita con facilidad nuevas sílabas y pronuncia 10 palabras aproximadamente.

Entre los 12 y 18 meses el niño o niña alcanza a expresar un promedio de 15 palabras, comenzando con mamá y papá, a las que otorga un amplísimo significado y continuando con una “algarabía” que se va acentuando a medida que las posibilidades fono-articulatorias van siendo mayores, y hasta el momento en que la etapa comprensiva logre desarrollarse suficientemente como para superar esta situación.

No debemos olvidar que en esta edad las distracciones son frecuentes, pero, aun así, órdenes como “abre la boca”, o “dame la pelota” pueden ser comprendidas por la mayoría de los niños y niñas realizadas correctamente.

A la edad de 18 meses el niño o niña usa aproximadamente 20 palabras, incluyendo nombres. Refleja en el juego algunas acciones observadas con mayor frecuencia. Reconoce fotografías de personas y objetos familiares. Combina dos palabras, que en su mayoría son sustantivos (nombres) o verbos (acciones), tales como: “Papa va,” “mama leche,” etc. y también utiliza palabras para expresar lo que quiere, tales como: “más,” “upa,” “allí,” “abajo,” “no,” “ese,” y “este.”

También imita palabras o sonidos en forma precisa. Apunta y hace gestos para llamar la atención sobre algo deseado. Cuando se le pide, lleva objetos familiares de un lugar a otro. Hojea un libro volteando varias páginas a la vez. Dice “adiós” moviendo la mano. Imita actividades domésticas, tales como: poner la mesa, secar con toallitas. Sigue instrucciones simples. Tararea y canta tonadas sencillas.

El niño o niña que esta cerca de los dos años, en ambiente de ciudad, posee unas 300 palabras promedio, aunque es preciso reconocer que varias de ellas son simplemente juegos fono-articulatorios y auditivos placenteros sin significación alguna. Además, a esta edad la palabra con significado de frase (palabra–frase) existe, y es así como “agua” vendrá a significar “quiero tomar agua” o “está lloviendo” o “ahí hay un charquito” o “vamos a jugar con agua” etc. A esta edad otras características del niño son:

  • Comprende preguntas e instrucciones sencillas.
  • Identifica las partes de su cuerpo.
  • Explica a su manera situaciones usando principalmente nombres de cosas, acciones y
  • La entonación de su voz es importante al darle significado a las palabras.
  • Entabla “conversaciones” consigo mismo y con muñecos.
  • Elabora preguntas tales como: “¿Qué es eso?”, “¿Qué es esto?”, “¿Dónde está…?”.
  • Construye oraciones compuestas de 2 o 3 palabras que, generalmente, son sustantivos y verbos.
  • Se refiere a sí mismo por su nombre; empieza a usar pronombres personales (yo, tú, él…).
  • Identifica y nombra dibujos.
  • Puede hablar en plural agregando la “s”; pero sus oraciones se caracterizan por no concordar en género y número.
  • Pide de comer, de beber o ir al baño.
  • Escucha relatos de cuentos ilustrados.

A los 2.5 años, el niño o niña tiene un vocabulario de 450 palabras aproximadamente. Además, puede decir su nombre. Utiliza el verbo “ir” en los tiempos presente, pasado y futuro más otro verbo en infinitivo: “voy a comer.” Otras características del niño a esta edad son:

  • Utiliza el género y el plural de algunas palabras.
  • Combina nombres y verbos en frases.
  • Comprende conceptos simples de tiempo: “anoche,” “mañana.”
  • Se refiere a sí mismo como “yo,” más que por su nombre.
  • Empieza a utilizar posesivos como: “de” + “el nombre:” “de Pepe”.
  • Trata de obtener atención de los adultos: “mírame.”
  • Le gusta escuchar cuentos repetidos.
  • Usa la palabra “no” en su lenguaje, utilizando frases de negación tales como: “no quiero,” “no está.”
  • Habla con otros niños, tanto como con adultos.
  • Empieza a controlar su conducta verbalmente en lugar de físicamente.
  • Aparecen las preguntas: “¿Dónde?” ¿a dónde?, ¿por qué?, ¿para qué? ¿cuándo?
  • Usa frases cortas para hacer comentarios de lo que está haciendo.
  • Iguala o utiliza de 3 a 4 colores.
  • Conoce los conceptos: “pequeño” y “grande.”
  • Dice su edad con sus dedos.
  • Comprende preguntas e instrucciones sencillas.
  • Identifica las partes de su cuerpo.
  • Explica a su manera situaciones usando principalmente nombres de cosas, acciones y personas.
  • Elabora preguntas tales como: “¿Qué es eso?” “¿Qué es esto?” “¿Dónde está…?”
  • Construye oraciones compuestas de 2 o 3 palabras que, generalmente, son sustantivos y verbos.
  • Se refiere a sí mismo por su nombre; empieza a usar pronombres personales (yo, tú, él…).
  • Identifica y nombra dibujos.
  • Puede hablar en plural agregando la “s,” pero sus oraciones se caracterizan por no concordar en género y número.
  • Pide de comer, de beber o ir al baño.
  • Escucha relatos de cuentos ilustrados.

Alrededor de los 3 años el niño o niña ha adquirido muchas palabras nuevas aproximándose a 1,200 el número de las que expresa. El niño de esta edad usa frases y contesta a preguntas simples. Aprende con facilidad versos y canciones sencillas. Emplea oraciones subordinadas, aunque gramaticalmente no siempre sean correctas.

  • Entiende y produce frases de tiempo como: “ayer,” el lunes,” “hora de la comida,” “esta noche,” y “todos los días.”
  • Usa palabras para relacionar observaciones, conceptos e ideas.
  • Frecuentemente practica hablando consigo mismo.
  • Empieza a comprender oraciones de lugar, tales como: “pon el cubo (debajo, enfrente).
  • Conoce su apellido, sexo, el nombre de la calle en donde vive y algunas rimas
  • Puede hablar de un cuento o relacionar una idea u objeto.
  • Usa oraciones compuestas de 4 a 5 palabras.
  • Aparecen oraciones adverbiales introducidas por preposiciones: “está en la escuela.”
  • Puede pronunciar los sonidos de los siguientes fonemas: /m/, /n/, /p/, /w/, /t/, /k/, /b/, /j/, /l/, /s/, /ch/.
  • Usa formas posesivas como: “mío,” “mía,” “tuyo,” “de,” más el nombre (de mamá), y los pronombres reflexivos “te,” y “se.
  • Usa formas verbales simples y complejas tales como: “estoy jugando,” “voy a jugar.”
  • Usa las oraciones de negación utilizando palabras tales como: “nada,” “nunca,” “nadie,” y “ni.»
  • Empieza a usar oraciones compuestas unidas por “y,” “que,” “donde,” y “como.”
  • Expresa verbalmente fatiga (dice que está cansado).

El niño o niña de 4 años posee un vocabulario de unas 1,500 palabras: es el niño con muchas preguntas, a quien no le interesan mayormente las respuestas que obtenga pero si para adaptarlas a su forma de ver el mundo; es el niño que acepta las respuestas globalmente, sin llegar al análisis de las palabras, es el niño que juega deliberadamente con palabras que sabe que están incorrectas para el uso que les otorga y que difiere las respuestas a preguntas concretas o de verbalizaciones no presentes para el momento en que su pensamiento se halla encausado hacia el sentido de la pregunta (respuesta diferida).

  • Sigue instrucciones, aunque no estén presentes los objetos.
  • Entiende conceptos de: “en la mañana temprano,” “el siguiente mes,” “a cualquier hora,” “el próximo año.”
  • Señala el color rojo, el azul, el amarillo y el verde.
  • Identifica cruces, triángulos, círculos y cuadrados.
  • Formula muchas preguntas acomodando las respuestas más a sus pensamientos que a la explicación.
  • Utiliza oraciones empleando de 4 a 5 palabras.
  • Hace preguntas usando: “Quién” y “¿Por qué?”
  • Utiliza oraciones complejas.
  • Utiliza correctamente el tiempo pasado y pronuncia adecuadamente los fonemas: /m/, /n/, /p/, /f/, /w/, /y/, /ll/, /k/, /b/, /d/, /g/, /r/, /ch/, /s/.

A los 5 años de edad el niño o niña conoce relaciones espaciales como: “arriba,” “abajo,” “detrás,” “cerca,” y “lejos.” Además, puede definir objetos por su uso (tú comes con el tenedor) y puede decir de qué están hechos los objetos. Sabe su dirección. Construye oraciones utilizando de 5 a 6 palabras y posee un vocabulario de aproximadamente 2,000 palabras. Otras características son:

  • Usa los sonidos del habla (fonemas) correctamente con las posibles excepciones de /rr/ y /z/.
  • Conoce opuestos comunes como “grande/chico” y “suave/duro”.
  • Entiende el significado de las palabras: “igual” y “diferente”.
  • Cuenta 10 objetos.
  • Sigue la secuencia de un cuento.
  • Utiliza los tiempos presente, pasado y futuro de los verbos.
  • Distingue izquierda y derecha en sí mismo; pero no en otros.
  • Tiene bien establecido el uso de los pronombres.
  • Usa todo tipo de oraciones, algunas de las cuales pueden ser complejas, por ejemplo: “Yo puedo entrar a la casa después de quitarme mis zapatos mojados.”

El niño o niña de seis años Tiene una fono-articulación correcta. Usa una gramática adecuada en oraciones y conversaciones. Comprende el significado de la mayoría de las oraciones. Además:

  • Nombra los días de la semana en orden y cuenta hasta 30
  • Predice lo que sigue en una secuencia de eventos y narra una historia compuesta de 4 a 5 partes.
  • Nombra el día y mes de su cumpleaños, su nombre y dirección.
  • Distingue entre izquierda y derecha.
  • Conoce la mayoría de las palabras opuestas y el significado de “a través,” “hacia,” “lejos,” y “desde.”
  • Sabe el significado de las palabras: “hoy,” “ayer,” y “mañana.”
  • Formula preguntas utilizando frecuentemente: “¿Cómo?” “¿Qué?” y “¿Por qué?”

Conceptos de Material Impreso

Pocos niños aprenden a amar los libros por sí mismos.

Alguien debe llevarlos hacia el maravilloso mundo de

la palabra escrita, alguien debe mostrarles el camino.

 

Orville Prescott

Cuando los niños y las niñas son pequeños, los maestros les explican cómo tomar un libro en sus manos, las partes del libro, y la diferencia entre las ilustraciones y el contenido escrito. Los niños que han tenido la oportunidad de experimentar con libros a una edad temprana conocen estos conceptos y no necesitan que se les enseñe. El conocimiento de los conceptos de libros es importante en el camino de ser literato (alfabetizado- saber leer y escribir).

Actividades que Ayudan a Desarrollar Conceptos Acerca de Libros

Con frecuencia pensamos que los niños y las niñas conocen los conceptos acerca de los libros que acabamos de describir arriba. Sin embargo, para muchos niños entre 2-6 años esos conceptos son desconocidos. Se necesita que el niño lea, o se le lean alrededor de 1000 libros antes de que este niño entre al kínder para ayudarlo a aprender los conceptos sobre los libros y para que esté listo para su experiencia de aprender a leer y escribir. Para ayudar a los niños a adquirir estos conceptos usted debe señalarlos en cada oportunidad que tenga cuando les lea. Usted puede presentar una historia, por ejemplo, señalando apropiadamente lo que usted dice:

“El título de la historia que les voy a leer es “Harriet, You’ll Drive Me Wild.” Este es el título en la parte de enfrente del libro. El escritor del libro, o el nombre de la persona que escribió el libro, es Mem Fox. Aquí está su nombre. El ilustrador, la persona que hizo los dibujos, es Marla Franzee. Aquí está su nombre en el libro. Todos los libros tienen títulos y autores. La próxima vez que leas un libro, observen a ver si pueden encontrar el título. Siempre está en la portada del libro. También busca los nombres del escritor y del ilustrador. En algunos libros como “No David” la persona que escribió el libro es el autor y también él es la misma persona que lo ilustró, y su nombre es David Shannon.”

La repetición de estos diálogos familiariza a los niños y a las niñas con los conceptos, que con el tiempo llegarán a entender.

Desarrollando la Comprensión de Texto y el Concepto Sobre los libros

Objetivos para desarrollar conceptos acerca de libros

Un niño que tiene un buen concepto de libros sabe:

  1. Que el libro es para leerlo.
  2. Identificar la parte de enfrente y de atrás de un libro, así como la parte de arriba y de abajo.
  3. Voltear las páginas de un libro en la dirección correcta y en forma apropiada.
  4. La diferencia entre el texto y las ilustraciones.
  5. Que las ilustraciones en una página están relacionadas con lo que dice el texto.
  6. Donde comenzar a leer en una página.
  7. Que es un título.
  8. Quien es un autor.
  9. Quien es un ilustrador.

Comprensión es la habilidad de leer o escuchar y entender el texto. Entender lo que se lee es una de las metas principales para la enseñanza de la lectura.

La siguiente es una lista de las características de lectores hábiles que comprenden bien lo que leen, que es la clase de lectores que se pretende formar:

  • Comprenden bien los materiales que leen desde el comienzo al fin y también leen entre líneas buscando información que pueda ayudarles a clarificar lo que no entienden.
  • Aquellos que comprenden bien, leen con detenimiento cuando la información es importante en relación a lo que quieren recordar.
  • Aquellos que comprenden bien, se anticipan al contenido del texto en base a conocimiento previo sobre el tema.
  • Aquellos que comprenden bien, reflejan sus ideas en el texto creando resúmenes acerca de lo que han leído.
  • Aquellos que comprenden bien usan el texto como información importante de referencia para clarificar ideas.

El desarrollo de comprensión de la lectura se fortifica como resultado de las interacciones sociales con otros niños y adultos durante las experiencias de lectura y escritura. Por ejemplo, los niños se benefician cuando los libros son leídos por adultos interactivos que proveen problemas y soluciones durante la lectura. Se le pide al niño que responda y los adultos ofrecen guía cuando es necesaria.

Las siguientes características acerca del contenido del texto determinan que tan bien el niño o la niña comprenderá:

  • La familiaridad del contenido del texto
  • El conocimiento necesario para entender el texto
  • La calidad de la escritura
  • Que tan interesante es el tema para aquellos que escuchan o leen
  • El grado de dificultad del vocabulario incluido
  • Qué tanto es el contenido que se va a leer o escuchar

Objetivos y Normas para Desarrollar Comprensión en el Texto

Cada estado y cada organización nacional han creado estándares o reglas para el desarrollo de la comprensión. Entender que el texto tiene significado es una meta importante. Cuando los niños y las niñas comprenden que un texto tiene significado, se espera que sean competentes en usar estrategias de autocorrección y de auto revisión. Cuando los niños demuestran comprensión:

  • Pueden comprender el texto cuando tienen historias principales y secundarias.
  • Entienden historias reales presentadas en frases simples y complejas.
  • Entienden el significado del lenguaje figurativo (metáforas y similitudes).
  • Comparan textos con otros que han leído o escuchado.
  • Explican los motivos de los personajes.

Cómo se enseñan las Estrategias de Comprensión

Cuando usted les enseña estrategias, los niños y kas niñas deben tener un papel activo para responder a la literatura en diferentes maneras. Seleccione texto o información que tenga relación con las experiencias de la vida real de los niños y que estén bien estructuradas. Observe que el material que se narra contiene lugares, temas, episodios, y resoluciones bien definidos. La calidad con que se presenta el texto debe presentarles a los niños descripción, secuencia, comparación, contraste, causa-efecto, problema-resolución y ejemplificación.

Red para Extender el Vocabulario

Red de Palabras
                         Imagen 12.2 Red de Palabras

Red para Extender Ideas

Red para extender Ideas
                           Imagen 12.3 Red para extender Ideas

Cada centro de cuidado infantil tiene un grupo único de niños, niñas y de adultos. Cada niño viene de un medio ambiente social diferente, sin embargo, cada niño debe ser ayudado a obtener:

  • Confianza en su habilidad de usar su lenguaje con otros.
  • Gusto de pasar tiempo en experiencias de conversación, en juegos y en grupos.
  • Aceptar la idea de que hay otros que hablan diferente.
  • Un interés fuerte en buscar el significado de nuevas palabras.

El lenguaje es un fenómeno cultural y social que permite, a través de signos y símbolos adquiridos, la comunicación con los demás y con nosotros mismos y que se halla instalado sobre un desarrollo suficiente de funciones neurológicas y psíquicas.

Si partimos de la definición de Lenguaje dada anteriormente, no podremos llamar “lenguaje” a ninguna de las manifestaciones del recién nacido. Por lo tanto esta etapa la etiquetamos como “prelingüística” y coincidirá, hasta el final de las reacciones circulares secundarias de Piaget, con las tres primeras etapas de la fase sensorio-motriz.

Sabemos bien que el niño ya oye desde antes de nacer. Pero es evidente que si bien oye, no le otorga a lo audible una significación determinada.

Etapas del Proceso de la Escritura

Lo interesante de la escritura emergente es que no es un proceso disperso y desorganizado, sino que está caracterizado por distintas etapas de desarrollo.

De acuerdo con Ferreiro y Teberosky (1979), cada una de estas etapas refleja una cierta concepción que el niño o niña tiene respecto a lo que es la escritura y a cómo se ejecuta. En este sentido los garabatos, muchas de las rayas que los niños y niñas menores de 6 años hacen imitando la escritura de los adultos, y los dibujos que muchas veces “leen” a los adultos como si fueran texto, corresponderían a etapas de una evolución en la cual los niños y niñas van modificando sus concepciones lingüísticas.

Los niños y niñas pasan por diferentes etapas de escritura hasta alcanzar una escritura convencional o alfabética. Sin embargo, no todos lo hacen a la misma edad, y esto generalmente no significa que se encuentren fuera de un rango de desarrollo normal.

Ferreiro y Teberosky (1979) indican que hay 4 niveles en el desarrollo de la escritura, desde los cuáles se han desprendido las etapas que se presentan a continuación.

Dibujos

El dibujo constituye la primera etapa de la escritura. En un comienzo el niño no distingue entre el dibujo y la escritura, entendiendo la escritura como un sistema iconográfico, el cual le permite comprender que escribir y dibujar son formas de comunicarnos, dando un mensaje con un propósito claro. Es característico de esta etapa que los niños “lean” lo que dibujan y que además vayan variando su lectura, cada vez que se les pregunta. Sin embargo, esto no tiene mayor relevancia, ya que lo importante es que el niño le está asignando un propósito a ese dibujo, considerándolo como si fuera escritura, lo cual representa un hito del desarrollo cognitivo de alta importancia

Garabatos que No se Parecen a Escritura

Primera Etapa de Escritura
Imagen 12.4 Garabatos que No se Parecen a Escritura

Una vez que el niño o la niña comienza a distinguir entre la escritura y los dibujos, por lo general comienza a escribir garabatos que al principio se parecen un poco a las letras.

Aunque para el adulto estos garabatos no significan nada, al igual que en la etapa anterior, el niño muchas veces puede “leer” lo que escribió, a pesar de que puede variar lo que “lee” cada vez que lo “lee.”

En el ejemplo a continuación, una niña manifiesta haber escrito una carta, por lo que se desprende que ella percibe que la escritura sirve para comunicarse con personas a la distancia con quien no podemos hablar directamente. Aunque efectivamente lo que escribe la niña, parezca garabatos que no se parecen a escritura, ella se encuentra ya en una etapa en que ha iniciado su proceso de escritura, donde hay un propósito y una evidencia de que conoce algunos formatos de escritura, como en este caso “la carta.”

Esta etapa se caracteriza también porque el niño o niña ya realiza una distinción entre dibujo y escritura y en la mayoría de los casos, se puede observar que sostienen y usan el lápiz como un adulto. Es importante recalcar que cada etapa de la escritura es muy importante y siempre debemos validar lo que “escriben” los niños, preguntando qué escribiste, para quién escribiste y por qué lo escribiste, felicitandolos y reforzándolos positivamente.

Garabatos que se Parecen a Escritura

Garabatos que se Parecen a Escritura
Imagen 12.5 Garabatos que se Parecen a Escritura

Después de pasar de la etapa de garabatos que se parecen solo un poco a las letras, muchos niños y niñas pasan por una etapa en que hacen trazos con mayor similitud a letras.

En esta etapa los niños y niñas están más conscientes de la escritura convencional, es decir, hay un esfuerzo en integrar las letras de verdad con “letras” inventadas que, aunque no sean convencionales, se le parecen.

De todas maneras, un niño o niña en esta etapa aún puede desconocer los espacios que existen entre cada palabra y algunas letras pueden observarse rotadas o en posición invertida, aun cuando hay conocimiento de la orientación de izquierda a derecha de la escritura y de arriba hacia abajo.

Se observa también en el ejemplo, que el niño o niña sabe escribir por lo menos una palabra entera de forma convencional: su nombre. Esto representaría un hito de alta importancia en el niño, que produce alegría y satisfacción y que además se podría utilizar como un “trampolín” para aprender más palabras.

Letras sin Correspondencia a Sonidos

Letras sin Correspondencia a Sonidos
Imagen 12.6 Letras sin Correspondencia a Sonidos

Las próximas etapas tienen escritura con letras convencionales. En un principio, pueden ser letras sin ninguna correspondencia a los sonidos. A veces pueden ser patrones de letras o a veces el niño puede copiar palabras sin entender el significado de ellas.

Muchas veces en esta etapa la escritura es un patrón repetido o los niños copian palabras del ambiente letrado, el cual está lleno de ejemplos de escritura convencional y que por lo tanto le sirven como un recurso para su propia escritura.

La escritura se compone de letras convencionales y puede ser que el niño o niña ya entiende que hay un grupo limitado de letras del alfabeto. Se observa también que tiene mayor conciencia de las relaciones espaciales y que la secuencia de las letras que conoce es importante.

Letras con Correspondencia a Algunos Sonidos

Letras Con Correspondencia a Algunos Sonidos
Imagen 12.7 Letras Con Correspondencia a Algunos Sonidos

En esta etapa, se puede observar que hay mayor correspondencia fonema – grafema. A su vez los trazos son evidentemente más firmes y seguros.

De aquí en adelante, comienza a ser muy característico la presencia de ortografía inventada por parte de los niños, la cual constituye un proceso cognitivo muy importante, pero que no es la ortografía convencional que uno espera en un texto formal.

Una pregunta que nos hacemos es hasta donde permitimos la ortografía inventada, y en qué momento se insiste en la ortografía convencional.

Lo que es fundamental saber es que les exigimos a los niños o niñas una ortografía convencional cuando están escribiendo palabras que ya hemos trabajado explícitamente, especialmente palabras que ya tenemos expuestas en la pared de palabras (palabras de uso frecuente, por ejemplo).

Exigimos ortografía convencional cuando vamos a exponer un trabajo como modelo para la clase. Por ejemplo, un libro de la clase que tenemos en la biblioteca debe estar con ortografía convencional, porque los niños aprenden de los libros que leen. También los carteles de la sala deben tener la ortografía apropiada.

Pero siempre dejamos que los niños y las niñas ocupen la ortografía inventada para que se acostumbren al proceso de estirar las palabras, escuchar los sonidos en ellas, y tratar de escribirlas. Es un proceso constructivo para ellos que les permite abrirse a un mundo de palabras. De lo contrario, los niños pueden sentirse cohibidos y solamente animarse a escribir palabras que ya saben o conocen.

Ortografía Inventada

Ortografía Inventada
Imagen 12.8 Ortografía Inventada

Esta etapa puede durar mucho tiempo. Aquí el niño o la niña entiende el concepto de palabra y tiene conciencia que la escritura es un medio para expresar información personal. Durante esta etapa es común ver que el niño incluye en su escritura palabras de uso frecuente (como “y” y “ha”), es decir, palabras que ha visto expuestas en su entorno y que las escucha o ha utilizado en variados contextos. Podemos observar también hay conciencia de algunos elementos de puntuación, como puntos, mayúsculas, minúsculas, etc. Los errores son cambios aceptables (Ej.: “n” en vez de “m”; “v” en vez de “b”). Existe también correspondencia letra-sonido.

Ortografía Convencional

Ortografia Convencional
Imagen 12.9 Ortografía Convencional

Esta es la última etapa y la que debiera durar más tiempo. Durante ésta, se observa un claro concepto de palabra. Los errores que pudieran presentar los niños son aceptables.

En esta etapa el niño o la niña entiende muchas de las normas de la escritura convencional, tales como: presencia de algunos elementos de narración, palabras de uso frecuente, etc.

Con pocas excepciones, muestra un buen entendimiento de muchas relaciones letra=sonido. Al igual que en la etapa anterior, los errores son cambios aceptables (Ej. falta de la “h” de “hambre”; “l” en vez de “r”; “ll” y “s” en vez de “y” y “z”).

En el ejemplo, se puede observar que la niña está consciente de la puntuación a través de sus “experimentos” con puntos y con letras mayúsculas y minúsculas. Muestra también su entendimiento rudimentario de lo que es una narración, ya que incluye algunos elementos básicos de una historia, tales como personajes, conflicto y una resolución.

Fuentes de Información y Licencias de Este Capítulo

Fuentes de Información

  • Adapted from: California Department of Education. DRDP 2015. A Developmental Continuum from Early Infancy to Kindergarten Entry. Preschool Comprehensive View for use with preschool age children. 2016
  • California Department of Education. Fundamentos del Aprendizaje y Desarrollo Infantil de California Volumen 1: Desarrollo de Lenguaje y Lectoescritura. Páginas 46-104 Sacramento 2010
  • Miles Gordon, Ann y Williams Browne, Kathryn. La Infancia y su Desarrollo. Delmar Thomson, 2001.

Créditos

Licencia

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